HISTORIA – Que fueron las Cruzadas de los Pobres

Todos tenemos en mente, fruto del cine y literatura, la gloria de la primera cruzada, en la que caballeros y nobles europeos unieron sus fuerzas en el nombre de Dios y consiguieron tomar Jerusalén. Pero es más desconocido que esta cruzada estuvo dividida en dos oleadas, ya que antes de los caballeros, que era el ejército oficial del Papado, llego un ejército compuesto por campesinos y predicadores. Se conocería como la cruzada de los pobres. El 27 de Noviembre de 1095, el papa Urbano II establece la primera cruzada en el Concilio de Clermont. Esta vino determinada por la petición de ayuda del emperador bizantino Alejo I Comneno, alarmado tras la invasión de los turcos selyúcidas, que bajo su rey Alp Arsaln, infringieron una dura derrota a los bizantinos en Manzikert en el 1071, consolidando sus dominios del antiguo Califato Abasí, y penetrando en Anatolia (actual Turquía) dejando a los imperiales solo con algunas zonas costeras y estableciendo el Sultanato de Rum. A esto se le sumo la intención de recuperar la Tierra Santa como motivo religioso, lo que atrajo a miles de fieles y dotó de legitimidad a la causa. Otro factor fue el de acabar con las constantes guerras internas que se sucedían en la Europa feudal. Pues bien, al margen de la preparación oficial, en la que se vieron involucrados personajes de la baja nobleza y caballeros, se formo un ejército, por así llamarlo, de campesinos enfervorizados, dirigidos por Pedro el Ermitaño, que se dedico a predicar y reclutar gente. Finalmente en 1906 partieron por tierra hacia tierra santa 40.000 personas, atravesando toda Europa. El ejército estaba compuesto por hombres malnutridos, analfabetos, con nula experiencia militar y armamento, junto con mujeres y niños. Los desmanes comenzaron pronto, saqueando y cometiendo todo tipo de tropelías a su paso por los estados europeos, sin embargo su primer gran choque fue al atravesar el reino de Hungría, donde el rey Colomán, tuvo que escoltarlos primero, ante las noticias que habían llegado, y posteriormente derrotarlos batalla, debido a que estos asaltaron la ciudad de Zimony y pusieron sitio a la fortaleza de Moson. Así llegaron a Constantinopla 30.000 hombres, donde Alejo, horrorizado por el ejercito que llegaba a sus puertas (él pensaba que se le enviarían tropas mercenarias de apoyo) les facilito rápidamente barcos para cruzar el Bósforo. Una vez allí, y desoyendo los consejos de esperar refuerzos, la cruzada se dividió en 2, logrando una pequeña victoria en Xerigordon, pero dejando la retaguardia desguarnecida debido a la experiencia militar, siendo masacrados meses después. El 21 de Octubre de 1096, el resto del ejercito de Pedro el Ermitaño (unos 20.000), sufrió una emboscada en un desfiladero en la batalla de Civetot, donde fueron masacrados en cuestión de minutos y de la que solo 3000 hombres volvieron a duras penas a Constantinopla, donde Pedro se enroló como capellán de la cruzada y el resto se distribuyó entre los ejércitos profesionales, que, esta vez sí, tomaron Tierra Santa.

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