11 DE OCTUBRE, DÍA INTERNACIONAL DEL DULCE DE LECHE: Conoce la historia y obviamente la receta

En Argentina amamos decir que es 100% nuestro, de nadie más… Pero a decir verdad es algo típico de Latinoamérica. Pueden encontrarlo en otros lugares con el nombre de dulce de cajeta, manjar o arequipe. Este dulce puede agregarse a todo! Si se descuidan acá le ponemos dulce de leche hasta a tu plato de fideos con salsa.

Creo que estamos todos de acuerdo con que el dulce de leche es el dulce POR EXCELENCIA, verdad? El número uno señores. El mejor amigo de los panqueques y los alfajores. Qué serían de nuestras golosinas y postres si no existiera? Todo sería gris, oscuro y triste. Solo el dulce de leche salvará al mundo!

En la antigüedad y antes de la colonización de América

El escritor e historiador argentino Rodolfo Terragno asegura que el dulce de leche se encuentra en diversas culturas antiguas. En el Āyurveda, por ejemplo, aparece con el nombre de rabadi y se recomienda para evitar enfermedades y corresponde al postre de la India actual más comúnmente llamado rabri. No obstante su parentesco como subproductos lácteos, el rabadi (al que Terragno llama «dulce de leche blando») es un subproducto del yogur, y el khoya (al que denomina «dulce de leche duro») es ricota.​ Mientras que según el historiador argentino Daniel Balmaceda, autor de La comida en la historia argentina, el origen del dulce de leche estaría en Indonesia, desde donde alrededor del siglo vi fue llevado a las islas cercanas, entre ellas las Filipinas. Siglos más tarde, al ser conquistadas estas últimas islas por la corona de España (1565), los europeos conocieron la receta, que llevaron al resto de sus territorios y en especial a las colonias americanas

En la historia argentina

En Argentina, se encuentra en el Museo Histórico Nacional un documento que fecha la invención del dulce de leche hacia 1829 en instancias en que estaban por reunirse para firmar el Pacto de Cañuelas Juan Manuel de Rosas y su enemigo político (y primo hermano) Juan Lavalle en la estancia del primero en el partido de Cañuelas, en las afueras de Buenos Aires. Lavalle fue el primero en llegar y, fatigado, se recostó sobre el catre de Rosas y se quedó dormido. La criada de Rosas, mientras hervía leche con azúcar (preparación conocida en esa época como «lechada») para acompañar el mate de la tarde, se encontró con Lavalle durmiendo sobre el catre de su patrón. Ella lo consideró una insolencia y fue a dar aviso a los guardias. Poco tiempo más tarde arribó Rosas, que no se enfadó con Lavalle y pidió a la criada el mate con leche, quien recordó en ese momento que había dejado la leche con azúcar al fuego durante un largo tiempo. Al regresar a buscar la lechada, la criada se encontró con una sustancia espesa y de un color similar al marrón. Su sabor agradó a Rosas y se cuenta que compartió el dulce con Lavalle mientras discutían los puntos del pacto.

Sin embargo, el mismo Ducrot, en su libro Los sabores de la patria: las intrigas de la historia argentina contadas desde la mesa y la cocina (1998) sobre la gastronomía argentina, explica que la anécdota de Rosas solo es una mistificación derivada de otra acontecida doce años antes en Chile. Indica que, tras la llegada del Ejército de los Andes a Chile en 1817, se produjo la difusión de este producto chileno hacia el Río de la Plata y Perú, y que el principal responsable de su promoción fue precisamente el libertador argentino José de San Martín a quien, en lugar de la lechada, se le ofreció «manjar» para atenuar el amargor y endulzar su mate. A San Martín, reconocido sibarita, le gustó de tal forma el «manjar» que se llevó varios frascos en la Expedición Libertadora del Perú (1820-1824) para él y sus hombres. En su retorno hacia el Río de la Plata, se llevó otros frascos junto con la receta para producirlo.​

El naturalista suizo Johann Rudolf Rengger, quien viajó al Paraguay entre 1819 y 1825, menciona en su libro Viaje al Paraguay en los años 1818 a 1826, la elaboración de dulces producidos, entre otros, a partir de leche y almíbar de azúcar.


La receta:

Ingredientes de la receta:

  • 1 Litro de Leche
  • 350 gr de Azúcar
  • 1/2 Cdta de Bicarbonato de Sodio

Instrucciones de la receta:

Paso 1:

  • En una olla a fuego lento agrega la leche y el azúcar.

Paso 2:

  • Cocina por una hora y revolviendo cada tanto.

Paso 3:

  • Agrega el bicarbonato de sodio y sigue cocinando por 1 hora más aproximadamente hasta que consigas el punto deseado.

Paso 4:

  • Deja enfriar y disfruta.

Paso 5:

  • Conserva en la nevera en un recipiente de vidrio con tapa.

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