Un conductor en contramano, un choque y una nena internada: el reclamo de una familia

Un grave siniestro vial ocurrido en Circunvalación, a la altura del estadio Kempes, derivó en la internación de una niña de 4 años y en un fuerte cuestionamiento al accionar judicial tras la liberación del conductor involucrado.

La noche del hecho, Agustína Mayor circulaba correctamente por Circunvalación cuando tomó el desvío hacia La Calera. En ese tramo, de una sola mano, fue encandilado por un vehículo que circulaba de frente y en contramano. Ambos intentaron esquivarse, pero terminaron colisionando de manera frontal.

Como consecuencia del impacto, la niña, de apenas cuatro años, sufrió traumatismo facial y lesiones en la zona de la cintura, por lo que permanece internada en observación. El propio conductor también resultó con múltiples golpes y dolores en el pecho y el brazo izquierdo.

Según el testimonio de Aguistina, el otro conductor fue identificado como Eduardo Sosa Elías, quien manejaba una camioneta Renault Duster y presentaba un comportamiento completamente errático tras el choque. Lejos de asistir a la menor, descendió del vehículo desnudo, desorientado y con actitudes que generaron un profundo trauma en la niña, quien fue testigo directo de la escena.

Minutos después, al llegar la Policía, el hombre continuó con conductas incoherentes: subió al techo de su camioneta, se filmó con su teléfono y aseguraba estar siendo perseguido, pese a encontrarse solo. Finalmente fue reducido, pero, según denunció Agustina, quedó en libertad pocas horas después.

“Hay una nena internada, traumatizada física y emocionalmente, y aun así lo liberaron. No entiendo qué más tiene que pasar para que la Justicia actúe”, expresó la mujer, quien también remarcó que la niña revive constantemente la situación y relata lo ocurrido cada vez que ingresa personal médico a la habitación.

La familia reclama que se investigue el caso en profundidad, que se determinen responsabilidades y que se adopten medidas concretas para evitar que una persona en ese estado vuelva a circular por la vía pública. “No se puede esperar a que alguien muera para recién actuar”, sostuvo.

Días después del hecho, al retirar su vehículo, Mayor aseguró haber registrado imágenes del interior de la camioneta del otro conductor, donde se observan pastillas esparcidas en distintos sectores, lo que abre interrogantes sobre un posible consumo de sustancias al momento del siniestro. Todo el material fue documentado y puesto a disposición como prueba.

El caso vuelve a poner en debate la respuesta judicial ante hechos de extrema gravedad en la vía pública y la necesidad de priorizar la protección de las víctimas, especialmente cuando hay menores involucrados.

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